AMSLab, el laboratorio de verificación de la moda sostenible

Manuel LoloEntrevista de Fashion United a Manuel Lolo, CEO de AMSlab: Verificando la moda sostenible.

F.U: ¿Qué tipo de análisis ofrece AMSlab a las empresas de moda en materia de sostenibilidad?

M.L: AMSfashion ofrece un amplio abanico de servicios aunando la tecnología más puntera, combinando métodos físicos, químicos y biológicos. Así, en la parte química realizamos análisis para la detección y cuantificación de sustancias nocivas y reguladas (Reach, CPSIA, China GB Regulations, etc.), como pueden ser las arilaminas, colorantes alérgenos, formaldehído, ftalatos, níquel o metales pesados.

En la parte física nos centramos en la caracterización de tejidos, análisis estructural y composición de fibras, incluyendo análisis de resistencia y solidez y también análisis para la seguridad de las prendas infantiles.

Además, en el departamento de I+D+i de AMSlab se desarrollan nuevas metodologías de análisis con el objetivo de optimizar las ya existentes y para satisfacer las necesidades de nuestros clientes, así como las demandas y tendencias de un mercado que está en continuo proceso de cambio.

Como novedad, hemos desarrollado dos nuevos test, el Vegan Test y el Test de Verificación de Algodón Orgánico, que están enfocados a la verificación de la moda sostenible.

F.U: ¿Desde AMSlab, cómo se verifica la autenticidad del algodón orgánico y qué seguridad para los consumidores ofrece esta herramienta?

ML: Con este nuevo test verificamos la presencia o ausencia de algodón modificado genéticamente en prendas finales etiquetadas como algodón orgánico. Nuestro test está basado en el método oficial de la UE de detección de GMO en productos vegetales. Dada la complejidad de la detección en prenda final, hemos mejorado este método de tal manera que logramos recuperar más ADN y de mejor calidad, lo que nos permite la detección de secuencias indicativas de transgénesis. Nosotros no podemos verificar si el global de una certificación está bien pero sí detectamos presencia de GMO, que implica el uso de plantas modificadas genéticamente y que invalida cualquier certificación de producto orgánico.

F.U:¿Qué resultados han podido observar?

M.L: Con el objetivo de llevar a cabo una evaluación del grado de cumplimiento del etiquetado “estándar de algodón orgánico”, hemos realizado un estudio en el que detectamos presencia de GMO (algodón transgénico) en un elevado porcentaje de productos etiquetados como cien por cien algodón orgánico, hecho que invalidaría la posibilidad de etiquetarlo como tal. Los resultados de este estudio evidencian la necesidad de un control y de métodos que verifiquen la información ofrecida al consumidor para evitar el fraude en el etiquetado de este tipo de productos. En este caso es muy importante el poder controlar la cadena de producción para evitar posibles contaminaciones o fraudes, la diferencia en términos de porcentaje a veces no implica fraude si no un mala práctica de producción al no tener establecida una política de calidad para asegurar la trazabilidad de materias primas. En los clientes que han empezado a controlar este parámetro hemos observado una mejora considerable llegando en algunos casos con un porcentaje de 0 detecciones en su producción.

F.U: Con el Vegan Test ¿Cómo se controla la autenticidad de los productos veganos?

M.L: Este test surgió de una demanda de la organización PETA: desarrollar una metodología capaz de verificar si un producto etiquetado como vegano lleva en realidad algún compuesto de origen animal.

En el caso de productos de consumo los principales riesgos relacionados con la presencia de sustancias de origen animal residen en el uso de fibras textiles, pieles, cueros, colorantes y adhesivos. La verificación consiste en poder demostrar que no hay presencia de esos productos, para lo que utilizamos diferentes técnicas analíticas que nos proporcionan información química para conocer el tipo de sustancias y si están relacionadas con productos naturales de procedencia a animal.

F.U: ¿Por qué el Vegan Test y el Test de verificación del algodón orgánico se han vuelto prioritarios para los fabricantes y los consumidores?

M.L: Actualmente existe una creciente concienciación sobre el cuidado del planeta y aumenta la preocupación por los materiales y los procesos que se utilizan en la fabricación de los artículos de moda. Esto conlleva un cambio en el comportamiento de compra de los consumidores, que escogen productos ecológicos, sostenibles y en definitiva más responsables con el medioambiente. De esta forma, los fabricantes también se adaptan para satisfacer las necesidades de sus clientes y para lograr un modelo de producción más sostenible.

El tema de la sostenibilidad está avanzando muy rápido y cada vez más están solicitando pruebas que permitan su verificación. Actualmente, el control de los materiales utilizados durante el proceso de fabricación se fundamenta en certificaciones de base documental que se emiten en función de los resultados de numerosas inspecciones. Sin embargo, la falta de una herramienta que permita evaluar la prenda final pone en riesgo la trazabilidad a lo largo de toda la cadena de valor. Así, lo ideal sería disponer de herramientas que permitan hacer la verificación en el producto final, y eso es lo que nosotros ofrecemos a nuestros clientes. Estos test ya se están comercializando, con gran acogida en el mercado nacional e internacional.

F.U: ¿En qué otros desarrollos está trabajando actualmente AMSlab en materia de sostenibilidad?

M.L: Actualmente estamos trabajando en QC4SUSTEX, un proyecto llevado a cabo en colaboración con otras empresas que opera en varias líneas. Una de ellas es mejorar y ampliar el estudio de variedades de algodón orgánico. También trabajamos en fibras, diferenciando las recicladas –como el poliéster y la poliamida- y las regeneradas –algodón o lana que reutilizamos como materia prima-. Asimismo, estamos trabajando en la reducción de las emisiones de microplásticos por parte la industria textil, una cuestión muy condenada socialmente. En esta línea estamos desarrollando un método que permita cuantificar los microplásticos que se liberan para estudiar qué tejidos y métodos son más convenientes para reducir las emisiones. Finalmente hemos desarrollado un prototipo de un dispositivo electrónico que permite monitorizar una serie de parámetros en tiempo real para evaluar la calidad de las aguas residuales de las plantas de producción del sector textil.

F.U: ¿Actualmente qué tipo de clientes recurren a vuestros servicios?

M.L: Nuestro mercado principal está repartido en toda la cadena de valor de la industria de la moda. Trabajamos tanto con grandes firmas, donde la cadena de producción es muy larga como con pequeñas empresas cuyo negocio se basa precisamente en este tipo de productos. En el sector textil, nuestros clientes son retailers nacionales e internacionales, proveedores de materia prima o de productos intermedios como hilo, tejido, estampados, tintura…

F.U: ¿Qué papel juega AMSlab en el mundo de la moda?

M.L: En un campo sometido a un enorme dinamismo y regulado por una gran variedad de legislación aplicable en los distintos países, nos gusta pensar que ayudamos a nuestros clientes a que cumplan con los estándares establecidos, garantizando la calidad y seguridad de sus productos en el mercado y reduciendo el riesgo ante posibles sanciones o retiradas de mercancía, que pueden suponer una gran pérdida económica y de reputación para la marca. Por otra parte, creemos que nuestro trabajo es esencial para evitar la presencia de sustancias que puedan entrañar riesgos para la salud de los consumidores.

Lo que nos diferencia de otros laboratorios es la cercanía con el cliente y los tiempos de respuesta. Nuestro laboratorio funciona las 24 horas del día y siempre hay un técnico disponible para atender las dudas o necesidades de nuestros clientes cuando es necesario.

Fuente: Fashion United

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